El Servicio Especial de Atención a la Mujer y al Menor (SEAMM) de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria ha detenido a una mujer que presuntamente estafaba a los transeúntes solicitando donativos para una supuesta “Asociación Regional para los Discapacitados Sordomudos y para los Niños Pobres”.
Esta mujer, de nacionalidad rumana, abordó a los agentes del SEAMM confundiéndolos con viandantes –ya que esta unidad actúa de paisano- en las inmediaciones de la calle Triana, concretamente en Francisco Gourié. Les enseñó unas fotocopias en las que se leía el nombre de la asociación arriba indicada y mediante gestos intentó que realizaran un donativo en metálico.
Los dos agentes corroboraron que las sospechas eran fundadas y procedieron a su identificación en la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de la Policía Nacional , competente en las pesquisas sobre los súbditos extranjeros. Resultó ser Adriana S., natural de Rumanía.
Accidente tras evadir un control
El control se había dispuesto en la calle Sierra Nevada en la madrugada del pasado viernes. Los agentes de uniforme vieron cómo un vehículo frenó de golpe al encontrarse el control y dio marcha atrás intentando girar y huir en sentido contrario. Entonces alertaron a los agentes de paisano que se encontraban al inicio del control.
Comenzó una breve persecución que terminó con el vehículo huido empotrado contra una farola al intentar dar la vuelta a gran velocidad. La valla de protección de la calle impidió que el Honda Civic blanco cayera al vacío.
Los agentes de paisano llegaron a la altura del vehículo pero no encontraron al conductor. Algunos vecinos avisaron de que un joven se encontraba a unos treinta metros bajo un muro y que otro había seguido corriendo para alejarse del lugar.
El detenido, Solimán G.S., de 20 años de edad y natural de Las Palmas de Gran Canaria, fue trasladado en ambulancia al Hospital Doctor Negrín. Allí fue sometido a un reconocimiento médico por si tuviera alguna lesión a causa de la colisión.
Los agentes inspeccionaron el vehículo y descubrieron un teléfono móvil. El nombre con el que estaban registrados ambos objetos coincidía. Resultó ser el propietario, quien todavía no se había percatado del robo.